
reconozco que soy un hombre público (el de la foto dixit)



Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto,
que duró más que un relámpago,
que un milagro, más. El tiempo
después de dártelo
no lo quise para nada ya,
para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.
Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
no en tu boca, no, ya no...
-¿Adónde se me ha escapado?-.
Los pongo
en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.
Y dura este beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.
No.
Te estoy besando más lejos.
Pedro Salinas.
Para ti, niña.
Estos son mis sobrinos pequeños, Gerard, aunque prefiero llamarlo el muñeco, e Irene. Como podeís ver son una ricura los dos, aunque si los conocierais, os darían una sensación de pillos, sobre todo él. Siento estropear la foto, para que nos vamos a engañar. Pero aunque tengo el semblante un poco serio, la felicidad que me reportan es inmensa.
Hoy he visto por la tele el nuevo anuncio de la cadena de hamburgueserías "Burri quin", como las llamo yo cariñosamente. Una cebolla gigante persigue a dos muchachos. Es mi sino, me perseguirá la muy joía hasta el resto de mis días.
-Estaba pescando -dijo Ned- y pesqué un pez muy grande, una trucha asalmonada, pero enorme, y tú me dijiste que querías verla y la tiraste de nuevo antes de que yo lo pudiera evitar.

Y yo me río cuando tú me dejas pasar tranquilamente por el paso de cebra, pero a ella no, a él tampoco y por su puesto, a ellos menos todavía.

Aún recuerdo el siete de Agosto del 2004. Como un niño con zapatos nuevos en dirección a Benicasim. Después de esperar 18 años por fin podía ver a Morrissey. Autor de las letras que más me han conmovido en toda mi vida. Adorador de Oscar Wilde aunque sigue más la estela de W.B. Yeats. Su poesía engloba amor, desencanto amoroso, trabajo, literatura…
La mañana discurrió de forma muy amena. Bañito en la playa y luego ir a comer a un lugar infame, en el cual nos querían tratar como a guiris, es decir, clavarnos un dineral por un menú de cuarta categoría. Naturalmente apelamos a las risas y a cierta mala leche para que no nos tomaran el pelo, aunque pagar y no cobrar por comer aquello ya supone una gran tomadura de pelo.
Llegar al recinto donde está el FIB fue como una odisea. Unos subidos en un autocar, muy parecido a una lata de sardinas. No hace falta decir quien éramos las sardinas. Otros caminando lo que supongo serían dos kilómetros o más. Después una cola para que nos pusieran LA PULSERA. Entre tanto, yo comentaba que cuando salgo de la provincia de Barcelona, siempre me encuentro a alguien de Premià, mi pueblo. Nunca podría sospechar como sería el encuentro con el premianense de turno aquel día. Dentro del recinto buscamos el lugar donde se produciría la actuación. Lo hicimos con premura ya que llegamos con solamente media hora de adelanto. Casi en el escenario tuve el encuentro con el premianense:
-Como os dije, allí hay un chaval de Premià que conozco. Voy a saludarlo.
-Hola Pau que tal. La emoción no me hizo fijarme en la cara de entierro que tenía el muchacho.
-Hola tío, se ha suspendido el concierto. Me dijo con voz de pena.
-No me digas tonterías que no estoy para bromas.
-No es ninguna broma. Mira como desmontan todos los instrumentos y luces que iba a utilizar Morrissey en su actuación.
La cara de gilipollas que se nos quedó fue de campeonato. Como decía Totito en un post, estamos acostumbrados a ganar, y nos enseñan a ser ganadores. A lo que yo le contestaba, que lo peor no es perder en sí, si no la cara de gilipollas que se te queda.
Me resultó chocante ver chicas llorando a lágrima viva por aquel desengaño. Se dieron muchas explicaciones, algunas contradictorias, pero a mi me estropearon el fin de semana, y sobre todo muchas ilusiones. Naturalmente no he dejado de escuchar sus discos. Es como una novia que cuando te deja, te deja hecho polvo, pero con el tiempo aprecias todo lo que te ha dado, y Mozz a mi me ha dado mucho.
Yo y otro de los que fuimos, juramos no quitarnos la pulsera hasta que lo viéramos. Aún la llevo.
Hace días he recibido la noticia que Morrissey hará su única actuación en España en el FIB de este año.
Se aceptan apuestas: ¿Llevaré dos pulseras o me quitaré esta definitivamente? Como diría el gran Gualterio Malatesta, os lanzo el guante.

