martes, diciembre 12, 2006,21:59
Muerte
Este fin de semana se ha producido dos muertes de personajes conocidos; uno Lauren Postigo. Personaje conocido dentro de nuestras fronteras evoca parte de mis primeros recuerdos musicales, los malos, en su añorado por algunos “Cantares”, programa de televisión de finales de los setenta dedicado a la copla. Pude ver desde Marifé de Triana, a Lola Flores, Estrellita Castro, Rocío Jurado, o a una joven Isabel Pantoja que llevaba unas patillas más frondosas que las tengo actualmente. Siendo sinceros alcanzaba a ver los primeros cinco minutos aproximadamente, ya que mi madre, que era la verdadera interesada en el programa, nos mandaba a dormir ipso facto a mi hermano mayor y a mi, porque no la dejábamos oír nada por nuestras carcajadas. Ver a Estrellita Castro con su caracolillo en la frente y aquella voz de pito es algo que nunca se me podrá olvidar. En mi niñez formó parte de mis peores pesadillas el amigo Postigo, llamándolo todos en casa menos mi madre Lauren Castigo. Sí, digo bien, castigo. Castigo que teníamos que sufrir escuchando coplas en casa mientras mi madre cocinaba o limpiaba. Gracias a ella tengo un buen conocimiento de la canción española que abarca desde los años cincuenta hasta los setenta; pero nada de Serrat o lo Brincos. Manolo Escobar, Antonio Molina, Juanito Valderrama, Perlita de Huelva, y otros tantos más que forman parte de una niñez que me gusta rememorar recordando a mi madre.



El otro fallecido como todos sabéis ha sido Augusto Pinochet. El antiguo dictador chileno formó parte de los odios de pubertad cuando empecé a interesarme por la política. Todos más o menos sabéis su historia y lo que hizo.



Ayer escuchando un programa de radio, hablaban de que mucha gente se sentía contenta por su muerte, y el tema que trataron era si es bueno alegrarse de la muerte de alguien. No me chocó la ligereza y la premura con la que se trató el tema, ya que es símbolo inequívoco de nuestros tiempos el dar una información rápida, que no case, y sobre todo que haga reflexionar lo menos posible al oyente en este caso. No ha sido el mío. No puedo desdeñar que vivo en un país de tradición cristiana la cual me dice que alegrarme de la muerte de alguien es malo. A mi me genera algunas dudas. Por una parte considero el valor propio que puede generar dicho sentimiento; rencor, venganza, tristeza y algunas cosas más son las que te llevan a sentir alegría por la perdida de la vida de alguien. Pero también considero que si ese alguien ha hecho algo horrible no me importa que se muera, más bien lo contrario. Aquí llego a un punto paradójico, ya que soy contrario a la pena de muerte. Pienso que no hay nada que justifique la muerte de nadie, y digo nada; pero en cambio si esa muerte es natural no me importa.



Ayer pensé en todas las veces que he deseado la muerte de alguien que yo recordase. No han sido muchas pero las ha habido. No hace mucho recuerdo de alguien que pensaba en él y me venía a la memoria una estrofa de una canción de The Smiths: Y si murieras, puede ser que me sintiera triste, pero no lloraría. Así de crudo.



Voy a colgar una canción del primer disco de Morrissey. Esta canción es perfecta para reflejar la segunda parte de este post, ya que no soy capaz de poner nada que lo haga de la primera. Soy malo pero no tanto.






Margaret On the Guillotine (dedicada a la Thatcher)







THE KIND PEOPLE

HAVE A WONDERFUL DREAM

MARGARET ON THE GUILLOTINE

CAUSE PEOPLE LIKE YOU

MAKE ME FEEL SO TIRED

WHEN WILL YOU DIE ?

WHEN WILL YOU DIE ?

WHEN WILL YOU DIE ?

WHEN WILL YOU DIE ?

WHEN WILL YOU DIE ?

AND PEOPLE LIKE YOU

MAKE ME FEEL SO OLD INSIDE

PLEASE DIE

AND KIND PEOPLE

DO NOT SHELTER THIS DREAM

MAKE IT REAL

MAKE THE DREAM REAL

MAKE THE DREAM REAL

MAKE IT REAL

MAKE THE DREAM REAL

MAKE IT REAL





LA BUENA GENTE

TIENE UN SUEÑO MARAVILLOSO

MARGARET EN LA GUILLOTINA

PORQUE LA GENTE COMO TÚ

ME HACE SENTIR TAN CANSADO

¿CUÁNDO TE MORIRÁS?

¿CUÁNDO TE MORIRÁS?

¿CUÁNDO TE MORIRÁS?

¿CUÁNDO TE MORIRÁS?

¿CUÁNDO TE MORIRÁS?

Y LA GENTE COMO TÚ

ME HACE SENTIR TAN VIEJO POR DENTRO

POR FAVOR MUÉRETE

Y LA BUENA GENTE

NO ABRIGARÁ ESE SUEÑO

HAZLO REAL

HAZ EL SUEÑO REAL

HAZ EL SUEÑO REAL

HAZLO REAL

HAZ EL SUEÑO REAL

HAZLO REAL



 
 
posted by Beaumont
Permalink ¤ 11 comments
domingo, diciembre 03, 2006,19:12
Polonio
Estos días después de comerme un retraso de tres horas en el aeropuerto de el Prat me encuentro con un nombre que me resulta familiar, y no por su significado aparecido en la prensa, en todas la noticias de televisión y en boca de más de una conversación. Hablamos del Polonio.



Curiosa esta sustancia radioactiva. Ocupa el número ochenta y cuatro en la tabla periódica de los elementos y por lo visto no se encuentra en la naturaleza espontáneamente, se tiene que producir en laboratorios muy sofisticados.



Primero apareció como la sustancia que envenenó al espía ruso exiliado en Londres y contrario a Putin. Siguientemente todos los noticiarios del mundo indican unas pruebas realizadas a aviones de la British Airways, en los cuales se encuentran restos de esta sustancia. Voilà. Ya tenemos en que preocuparnos, pero también tenemos un poco la tranquilidad de que las autoridades se ocupan de nuestra seguridad y nuestra paz. ¿Cuántos de nosotros habían oído hablar del Polonio hasta hace dos meses? Supongo que algún bloguero será fan de la química y lo tendrá presente en sus oraciones cada día. A mi me recuerda a un personaje literario del que hablaré más tarde.



La desconfianza que me ha dado la madre naturaleza me lleva a unos pensamientos como cuando en Julio pasado se armó una bien gorda en un aeropuerto de Londres por que se encontraron a ciertos sujetos con sustancias peligrosas e iban a viajar hacia los Estados Unidos. Las consecuencias ya las hemos padecido los que regularmente viajamos en avión. Alguien vela por nuestra seguridad y nosotros buenos ciudadanos responsables debemos pensar en lo bien que nos vigilan nuestras autoridades. Espero la próxima normativa de seguridad que permitirá a un guardia de seguridad, ¿nadie se ha preguntado la eliminación sistemática que sufren las fuerzas del orden en los aeropuertos y estaciones de tren?, tocarme deshonrosamente, o sufrir el escarnio de las miradas de los otros viajeros por ser sometido a la revisión de mi maleta cuan película de espías, o, y esto a mi me dolería más, perder un vuelo por culpa del retraso sufrido en los controles de seguridad.



Vuelvo al principio. A mi Polonio me recuerda al personaje de Hamlet; y nunca mejor reproducir una de las más gloriosas frases escritas por Shakespeare, que ya inserté hace unos meses en este blog:



Cuantas veces con el semblante de la devoción y la apariencia de acciones piadosas engañamos al diablo mismo.



Polonio.





Escena III. Acto III de Hamlet.



W. Shakespeare.



 
 
posted by Beaumont
Permalink ¤ 9 comments