Cualquiera que se haya informado un poco sabe que el Jazz nace en el Mississippi de la mezcla de las músicas europeas con los ritmos africanos llegados de manos de los esclavos. Aún siendo una música relativamente reciente no se sabe con exactitud cuando empezó, pero data de finales del XIX.
Hasta el primer cuarto del siglo pasado no podemos hablar de Jazz propiamente, si no de una amalgama de sonidos entre el blues, el Ragtime y los espirituales. En Nueva Orleáns es donde nace el jazz, donde al principio los músicos acompañaban los funerales, y una vez acabados la banda recorría las calles improvisando ritmos mucho más alegres. En el barrio de Storyville, el de la prostitución, fue el germen para que los músicos se juntaran y encontraran trabajo. Una vez cerrado ese barrio por las autoridades obligó a los músicos a emigrar a las ciudades del norte como Chicago y más tarde a Kansas. De aquí salen dos agrupaciones muy importantes: en 1922 los New Orleans Rhythm Kings y en 1923 la Creole Jazz Band. De esta última su segundo trompeta sería el músico que marcó un antes y un después, Louis Armstrong.
Armstrong fue el primer gran virtuoso del Jazz, siendo un gran improvisador, tanto técnicamente como emotivamente. Aparte de la importancia que dio a su instrumento, cambió el formato de la orquesta, poniendo al solista al frente de la orquesta.
Saltándome una barbaridad de nombres, ya que se podría llenar cincuenta blogs sólo con la parte que he abarcado, paso a Nueva York y Chicago de los años 20. Muchos de los músicos que emigraron de Nueva Orleáns, pasaron por la capital del estado de Illinois, en donde se acentuó la actuación de los solistas y añadiendo el saxofón de forma habitual a la orquestación. Y de esta ciudad dio el salto a la ciudad de los rascacielos. Dos músicos que destacaron fueron el clarinetista Benny Goodman y el cornetista Bix Beiderbecke.
Durante la década de 1920 hubo grupos de jazz que comenzaron a tocar siguiendo el modelo de las bandas de bailes de sociedad, formando las que se dieron en llamar big-bands. Fueron tan populares en las décadas de 1930 y 1940 que este periodo se conoce como la era del swing. Uno de los aspectos más importantes en el nacimiento de la era del swing fue un cambio en el ritmo que suavizaba los compases en dos tiempos del estilo Nueva Orleans utilizando un compás más fluido, de cuatro tiempos. Los músicos también desarrollaron el uso de estructuras melódicas cortas, llamadas riffs, con pautas de pregunta y respuesta. Para facilitar dicho procedimiento las orquestas se dividieron en secciones instrumentales, cada una con sus propios riffs, dando la oportunidad a los músicos para que tocasen solos o improvisaciones extensas. De aquí surgió otra de las figuras capitales de la historia de Jazz, Duke Ellington. La música de Ellington, hizo de su orquesta un conjunto conexionado, con solos escritos especialmente para instrumentos y músicos determinados. De entre ellos destaca el grandísimo saxofonista Coleman Hawkins.
Durante la década de los años 30, en Kansas City se desarrolló un estilo diferente de Jazz para big band, cuyo máximo exponente fue Count Basie. . La banda de Basie es un reflejo del énfasis del suroeste norteamericano en la improvisación, a la vez que conserva pasajes escritos (o memorizados) relativamente cortos y simples. Los instrumentos de viento intercambiaban los riffs de conjunto, e interactuaban con grandes dosis de ritmo con pausas para acomodarse a los extensos solos instrumentales. De la banda de Basie, destacar el saxofonista Lester Young.
Hago un pequeño impas. Si alguien ha visto la película del recientemente fallecido Robert Altman Kansas City. En ella, aparte de la trama de la película, se relata con músicos de la actualidad un suceso que ocurrió en esa ciudad. Una celebre jam session comandada por los dos saxofonistas que he nombrado en último lugar. En el garito donde ocurrió, miraba un niño que marcaría un antes y un después en esta música, Charlie Parker.
Hasta aquí he descrito de forma muy rápida los primeros años del Jazz. El que conozca el tema se habrá dado cuenta que me he saltado muchos nombres, algunos capitales como Billie Holiday, Ella Fitzgerald, el trompetista Roy Eldridge, el guitarrista Charlie Christian, el baterista Kenny Clarke y el vibrafonista Lionel Hampton. Sinceramente, exceptuando cosas puntuales, es la parte que menos me gusta del Jazz. Me encantan Holiday y Fitzgerald, pero en años posteriores. Lo que viene a continuación es lo que me gusta más del Jazz, desde el Be Bop en adelante.
El be bop seguía basándose en una improvisación de acordes (vaya, eso no lo había mencionado) pero sus ritmos eran más rápidos, las frases más largas y más complejas, hasta incluir sensaciones no tan agradables como las de entonces. La influencia de músicos como Debussy o Ravel en Parker es notable, quien siendo autodidacta se convirtió como decía Miles Davis en su biografía, en el hijo puta más grande que haya existido. La acepción de ese vocablo es totalmente contrario al que utilizamos por estos lares. Colaboradores habituales de Parker fueron, el trompetista Dizzy Gillespie, conocido por su formidable velocidad y registro, y por su sugestivo sentido armónico, el pianista Earl Bud Powell y el baterista Max Roach, ambos líderes por méritos propios. También se tenía en gran estima al pianista-compositor Thelonious Monk y al trompetista Fats Navarro. La cantante de jazz Sarah Vaughan estuvo relacionada en los inicios de su carrera con los músicos de bop, sobre todo Gillespie y Parker.
Los experimentos más importantes realizados por el jazz con la música culta clásica, sobre todo Bartok y Stravinsky, se dieron en las grabaciones de finales de los cuarenta, que lideraba un alumno aventajado de Parker con su noneto, ni más ni menos un tal Miles Davis. Los arreglos escritos por Davis y por otros eran de sonoridad tranquila pero tímbrica y armónicamente muy complejos.
Hasta aquí la primera parte. Dejo un tema que paradójicamente no pertenece a esta época, y a un músico que aún no había mencionado, John Coltrane. Este tema, Giant Steps, del disco del mismo nombre, recoge todo lo anteriormente mencionado.


