jueves, julio 24, 2008,09:11
Scoundrels


Imaginemos a una persona que en un momento dado comete un error. Esa persona en su entorno es considerada como “la tonta”. Tolerada, aceptada, inclusive querida por ciertas personas, se le admiten continuamente ciertos errores por su condición como tal. Con el paso del tiempo se convierte en una perniciosa costumbre. Si hay un error en alguno de los asuntos donde esa persona está involucrada ya se cuenta como si fuera el margen de error de una encuesta, aunque a diferencia de éstas, no nos referimos a un más/menos cero coma cinco por ciento, si no a mucho más. Entonces llega el momento en el que ciertos asuntos o tareas no se le encomienda nunca más.

 

Pero ahora llegamos al cenit del asunto. Llega el día en que por los motivos que fueren, aunque generalmente por falta de tiempo y acumulación de ocupaciones, y a la persona en cuestión se le debe pedir ayuda precisamente en el asunto o tarea que originariamente era suya. Entonces cuando todo queda zanjado esa persona, de forma velada te recuerda que le debes un favor.

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posted by Beaumont
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